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El grupo que busca crear un empresariado 2.0. Entrevista a Nicholas Davis y Paula Valenzuela, en Pulso

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Nicholas Davis, Vicepresidente de la fundación y Paula Valenzuela, gerente general, plantearon la importancia de generar una cultura de la empresa con la persona y el bien común en el centro.

El presidente de EuroAmerica, Nicholas Davis comenta que actualmente la sociedad ha puesto la lupa sobre cómo las compañías generan utilidades. Por ello, la gerente general de Generación Empresarial Paula Valenzuela, asegura que se requiere de un cambio sistémico en la cultura interna de las firmas.

Para algunos empresarios las exigencias que se les hace desde la sociedad han cambiado. La semana antepasada un grupo de directores y altos ejecutivos de las principales empresas se reunieron para reflexionar sobre eventos que fueron sancionados con firmeza por la opinión pública, como la colusión en el mercado del tissue. Un tema que atrajo a un centenar de accionistas controladores de las mayores empresas locales que sumaron, entre los que destacaron Luis Enrique Yarur de BCI, Carlo y Sandro Solari de Falabella y Lázaro Calderón de Ripley, entre otros. Todos, convocados por la CPC, Generación Empresarial y Virtus.

“El rol de generar utilidades y pagar impuestos ya no es suficiente, sino que se mide cómo fuiste generando esas ganancias”, comenta Nicholas Davis, presidente de EuroAmerica y director de Generación Empresarial. “Hay muchas empresas que están trabajando su cultura interna, pero se requiere de un trabajo sistémico de todo el sector”, agrega Paula Valenzuela, gerente general de Generación Empresarial.

¿Qué destacan de la actividad en Majadas?

ND -Es algo bastante inédito, un grupo de las más grandes empresas de Chile, que se junten, que se tomen el tiempo en las agendas a discutir de este tema un día completo, a escuchar testimonios de otras empresas y donde exista una verdadera voluntad de tomar estos temas y hacerlos propios en cada una de las empresas y entender que este es un tema casi patriótico.

¿A qué se refieren con buenas prácticas?

ND -Hoy hay un nivel de exigencia de la sociedad hacia todas las instituciones, y dentro de ellas a la empresa, y lo que se les exige es no ser sólo un generador de recursos, sino que sea un ente social, que sea capaz de participar e interrelacionarse con la sociedad y eso es lo que estamos discutiendo hoy. Cómo, más allá de generar recursos, nos relacionamos con los distintos stakeholders y los traemos a la mesa, entendemos sus problemáticas e incluimos esto en nuestro negocios.

Muchas veces se confunde el trabajo que hay que hacer con la capacidad comunicacional. ¿Cómo se trabaja esa barrera?

ND -La empresa, como entidad, no ha sido capaz de contar las buenas cosas que hace, en general aparecemos cuando pasan cosas malas. Ha sido parte de las debilidades de las empresas, pero lo importante es que más allá de la comunicación tratar de ver cómo cada uno como empresa evitemos que ocurran este tipo de escándalos, abusos con clientes y que eso se haga de forma sistemática. Hay muchas organizaciones que lo hacen muy bien y esas empresas tienen que salir a contar esas historias y compartir sus buenas prácticas. La gente hoy está exigiendo que los líderes den la cara. Chile es un país conservador y los empresarios, sus mayores ejecutivos prefieren pasar piola. Pero nos hemos dado cuenta que cuando se impacta a una empresa se impacta a personas.

¿Cómo se combinan estos esfuerzos con incentivos de todo tipo que existen en las empresas, que pueden ser contraproducentes?

PV -Debe crearse una cultura con la persona y el bien común en el centro. ¿Qué significa eso? Primero, hay un logro clarísimo de que después del viernes todos salieron convencidos de que estos temas deben estar en tabla como número uno, dos y tres en el directorio.

Pero es un trabajo que requiere gestión, claridad de la alta dirección y de dar el ejemplo sobre cómo se toman las decisiones. Requiere hacerse cargo de existe esta dicotomía que se da entre generar recursos y el cómo se logra esto. El evento de Majadas apunta a la necesidad de gestionar esto con un liderazgo de la alta dirección muy presente.

¿Qué logro buscan a largo plazo de estas reuniones?

PV -La capacidad de la empresa de reconstruir vínculos de confianza con sus distintos públicos de interés. Involucrar a la ciudadanía, proveedores, colaboradores. La pregunta que debiese hacerse la empresa es como mejorar para lograr los objetivos de negocios, pero siempre cuidando el cómo se logran.

ND -También tiene que ver con la sustentabilidad de la empresa. Es decir, cómo somos exitosos de aquí a cien años más, no sólo año a año con el presupuesto y las cosas inmediatas. Si vivimos en un ambiente de eterna desconfianza de la ciudadanía, no vamos a lograr ser exitosos en el tiempo. Si no existen estos lazos no podemos funcionar. Aquí no es que se acaben los escándalos, pero debemos ser capaces de reconstruir las confianzas. Por eso es clave generar confianzas con la ciudadanía.

Uno tiene que entender cuáles son los impactos de una empresa en su entorno. Cuando logramos entender, podemos tener planes de mitigación, que nos permitan actuar rápidamente.

¿Cómo evalúan las relaciones de confianza con el mundo político?

PV -Uno ve que están empezando a existir espacios de conversación. Por ejemplo, a pesar de las dificultades, el diálogo de la reforma previsional. Tenemos a Andrés Santa Cruz dialogando, vemos al ministro Rodrigo Valdés y la ministra de Trabajo Alejandra Krauss generando espacios de trabajo. Nosotros hacemos desayunos y hemos tenido en varias ocasiones al ministro Valdés comentando cuáles son las reformas en las que están trabajando y a la vez el empresariado comentando cuáles son sus preocupaciones. El único camino es entender que ambos mundos son fundamentales.

¿Qué hace falta para recomponer las relaciones completamente?

PV -Probablemente un poco más de tiempo en las reflexiones en materia de políticas públicas. Hemos puesto el énfasis en la rapidez versus la eficacia de las políticas públicas.

ND -Creo que lo importante es que pongamos a Chile por delante. Puede sonar cliché, pero en el minuto que decidamos que queremos hacer de Chile un país mejor, se empiezan a alinear los objetivos, porque lo que uno necesita es alinear objetivos.

¿Tiene que haber un cambio también en el empresariado sobre cómo enfrentar las reformas?

ND -Creo que ha habido cambios gremiales que están en línea con eso. Se están generando diálogos muy productivos, independiente de que tengamos posiciones distintas y no entregando mensajes por la prensa.

Bernardo Larraín Matte ya lleva tres meses, ¿cómo evalúan su trabajo?

ND -En su caso, al igual como Alfredo Moreno, el tema número uno en su agenda es cómo nos reconectamos con los distintos actores de la sociedad. Cuando vemos esto, yo lo evalúo extremadamente bien. Uno de estos actores con los que nos tenemos que reconectar es justamente el Gobierno, para ver cómo hacemos buenas políticas, pero con diálogo, conversando y planteando ideas.

¿Es suficiente un Gobierno para recuperar estas confianzas? Independiente del nombre que sea.

PV -Independiente del Gobierno de turno, el sector empresarial tiene la tarea de acompañar al Gobierno que esté presente. Al margen del color político.

ND -Otra cosa es que la empresa se debe hacer cargo de que existe desigualdad. Eso es clave. Y cómo en el tiempo trabajamos, no para que todos sean iguales, sino cómo reducimos las brechas que existen en Chile. Eso no es sólo tarea del Gobierno, sino de la empresa. Tenemos que discutir el tema de la justicia social. Chile no debería tener un porcentaje de pobreza, eso es lo que se exige a la clase dirigente. Tenemos casos como el Transantiago, que una persona se demora dos horas a su trabajo y después dos horas de vuelta a su casa, tenemos que ver cómo en un país en el que decimos que es fantástico, cómo es posible que cosas así ocurran. Tenemos que hacernos parte de esas soluciones.

¿Cómo ven la confianza que tienen los trabajadores en la empresa? Ese diálogo también es complejo.

ND -Si nos sentamos en una mesa con régimen del terror, es complejo. Pero si nos sentamos entendiendo cuáles son las problemáticas, es distinto. Lo que tiene que ocurrir es que surjan comunicaciones honestas y transparentes dentro de las empresas, que se comuniquen también los problemas de financiamiento, márgenes, etcétera, que tiene la empresa y plantearlos como parte de la negociación. A todos nos gustaría pagar más, pero existe la competencia y una serie de otros problemas.

“El Gobierno de Piñera le entrega más confianza a las empresas”

Desde que las pasadas elecciones municipales, de octubre de 2016, mostraron un menor apoyo a la Nueva Mayoría, el mercado chileno ha sido imparable. El IPSA ha rentado 20% desde que se dieran a conocer los resultados, un salto mayor al 15% que ha registrado el índice de mercados emergentes de MSCI en el mismo período. Para el presidente de EuroAmerica Nicholas Davis, el avance es atribuible a las expectativas en torno a las elecciones presidenciales.

¿Ven un punto de inflexión con las elecciones?

ND -Los precios de las acciones se modifican por expectativas, de que a las empresas les va a ir mejor, por ejemplo. Lo que hoy anticipa el mercado es que en las elecciones de noviembre será electo Piñera y el mercado interpreta esto como que va a ser mejor para las empresas, y yo creo que así es. Hoy el mercado asume probabilidades altas de que asuma Piñera.

Y en términos de diálogo, ¿mejoraría también la relación entre el empresariado y el Gobierno?

ND -Todo tiene que ver con expectativas. Más allá de tener mejor o peor diálogo, tiene que ver con que se generen las confianzas para que exista inversión, creación de empleo, proyectos de inversión y, en ese sentido, el Gobierno de Piñera le entrega más confianza a las empresas para una mayor inversión, genera más estabilidad.

Vea aquí la versión online de la entrevista

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