FGE en Prensa

Conocer el negocio es entender sus impactos. Columna de Paula Valenzuela en el Diario Financiero

Haga click en la imagen para ver la galería

Pastillas

En las empresas se toman, todos los días, decisiones que impactan los negocios. Previo a estas, se realizan análisis de costo y beneficio, de alineación estratégica con los objetivos de largo plazo, y se consideran –cada vez más- implicancias reputacionales. Sin embargo, no siempre se contemplan todos los elementos necesarios para que las decisiones sean buenas de verdad, particularmente si entendemos a las empresas no como burbujas aisladas de su entorno sino como ciudadanos corporativos que forman parte de la sociedad y necesitan de ella para prosperar y crecer. Veamos un ejemplo.

Una reciente investigación sobre el impacto de la colusión de las farmacias, aún en estado de working paper, titulada The children of the missed pill, realizada por los econometristas Tomás Rau, Miguel Sarzosa y Sergio Urzúa, y publicada preliminarmente por el National Bureau of Economic Research (NBER), ha arrojado resultados preocupantes. Los expertos analizaron el impacto de las bruscas variaciones de precio en las pastillas anticonceptivas, en el contexto de los acuerdos colusivos ya fallados por el Tribunal de Libre Competencia. Las alzas de precio, según el estudio, explicaban los aumentos de las tasas semanales de natalidad, en un 4%, con mayor impacto en nacimientos fuera del matrimonio y en mujeres jóvenes. Además, entre los niños nacidos habría un significativo deterioro de la salud, determinado por bajo peso al nacer y mortalidad infantil. Adicionalmente, se detectó un aumento de 27% de embarazos que no llegaron a término, interpretado como manifestación de esfuerzos activos por abortar. Hoy, cuando los niños nacidos tras las violentas alzas de precios de anticonceptivos comienzan a entrar en el colegio, se han encontrado menores tasas de enrolamiento escolar y mayores porcentajes de participación en programas para menores con necesidades especiales.

No todas las industrias tienen un impacto tan directo en la salud y bienestar de las personas como las ligadas a la venta de medicamentos. Y por cierto, son pocas las que protagonizan casos de colusión como el de las farmacias. Pero todas las empresas tienen impactos que pueden ser significativos, tanto para mejorar como para empeorar la vida de las personas, a través de las decisiones que toman diariamente sus ejecutivos y gobiernos corporativos. Dichas decisiones muchas veces no consideran potenciales impactos; incluso, desconocen que algunos de ellos pudieran tener lugar, ya que no son directos sino segundas o terceras derivadas de la gestión de una organización. Un manejo de residuos deficitario por parte del proveedor que se contrata para realizarlo, contratos que no consideran la cadena de valor total, la mayor tardanza en los traslados cuando una empresa decide mover su sede. Variables como estas u otras no siempre son consideradas o bien comprendidas. Pero este desconocimiento no puede servir de justificación, ya que es parte de la responsabilidad y deber del gobierno corporativo de una compañía el conocer no solo su negocio sino también sus impactos, hasta aquellos menos evidentes. Solo así es posible tomar mejores decisiones, haciendo confluir el interés privado con la protección y promoción del bien común.

Para ver la versión online de la columna, haga click AQUÍ

Paula Valenzuela P.

Gerente General

Fundación Generación Empresarial

FGE en Prensa

Empresas Socias