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Confianza es el concepto. Columna de Paula Valenzuela en Pulso

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La confianza se construye con actos dignos de ella, por eso son tan importantes liderazgos éticos a la altura de las circunstancias, que velen por la consistencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Pulso. Columna Paula Valenzuela, Confianza es el concepto DETALLE. 4 de mayo

El concepto clave de la discusión entre empresas y autoridades públicas es “confianza”. Su búsqueda, recuperación y fortalecimiento. Discursos hemos escuchado y leído por montones: declaraciones expresadas desde diferentes sectores y en todas las direcciones. Pero siempre los actos hablan más fuerte que las palabras. Según estos, ¿cómo estamos avanzando? Tomemos algunos casos recientes como ejemplo.

La minera Dominga es un proyecto que cumplió con todos los estándares y etapas del proceso, fue catalogado como ambientalmente sustentable por parte de los organismos técnicos e incluso tiene a buena parte de la población y las organizaciones locales de la sociedad civil entusiasmadas con su realización. Aun así, fue rechazado en primera instancia. Cuando las cosas se hacen bien y se cumplen todas las reglas y estándares, uno pudiera pensar que no corre riesgo alguno, sin embargo, los flancos de fragilidad a veces trascienden lo técnico. ¿Qué dice eso sobre las confianzas?

Otro caso es la nueva ley de estacionamientos, que llegó sin cumplir muchas de las expectativas ciudadanas. Realizó cambios menores en la forma de cobrar y no fijó ningún tipo de precio, pero, según el Sernac, el alza fue generalizada, llegando a un 68% en promedio en el caso de los malls. El ministro de Hacienda criticó el silencio de los empresarios al ver cómo sus pares (en sus palabras) “se subieron por el chorro”, dejando a la ciudadanía enojada y sin saber a quién culpar. ¿Cómo afectaron, tanto las alzas como el silencio, a las mentadas confianzas?

Un último caso. En plena discusión sobre la reforma del sistema de pensiones propuesta por el Gobierno, luego de las multitudinarias protestas ciudadanas, la ministra del Trabajo prometió “ni un peso más para las AFP”, en una declaración que al no presentar una propuesta alternativa, sólo manifiesta rechazo hacia un sector del empresariado en vez de apostar por soluciones. Dicho rechazo, vacío de proposiciones -entendible para la calle pero no para gobernantes responsables- fue puesto como condicionante en una fundamental discusión de política pública. ¿Qué mensaje entrega esto sobre la construcción común para enfrentar los problemas de nuestra sociedad?

Por un lado se habla sobre la necesidad de volver a la senda de las confianzas y, por el otro, no parecemos dispuestos a movernos ni un centímetro de nuestras posiciones para hacer realidad esta aspiración, manteniendo una mirada individualista en torno a nuestros propios objetivos y egoísta ante lo que la sociedad necesita.

La confianza se construye con actos dignos de ella, por eso son tan importantes, en este contexto, liderazgos éticos a la altura de las circunstancias, que velen por la consistencia entre lo que se dice y lo que se hace, pero sobre todo que sean capaces de defender el bien superior -o bien país- por sobre los intereses oportunistas. Parece de Perogrullo, pero no lo es: necesitamos volver a confiar unos en otros.

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